El Museo Prehistórico de Nussdorf es un museo pequeño pero encantador que ofrece una visión general concisa de la historia de la Tierra. Con una excelente selección de fósiles y modelos de animales prehistóricos, es ideal para una breve visita educativa. A pesar de su tamaño manejable, transmite información fascinante sobre el mundo de los dinosaurios y la evolución de la Tierra.
En el Museo Prehistórico de Nussdorf Se exhiben hallazgos arqueológicos del valle de Traisen. La colección incluye piezas del Paleolítico, Mesolítico, Neolítico, Edad del Bronce, Edad del Hierro, época romana y Alta Edad Media. Entre las piezas más importantes destacan un colmillo de mamut, el más grande encontrado en Baja Austria, un arma de bronce del período de Hallstatt y una lápida romana.
El valle de Traisen, una encantadora región vinícola y ciclista en el Mostviertel, cerca del Danubio, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Austria. Hace ya 30 000 años, en la época de los cazadores de mamuts, la gente recorría esta zona, que, por su ubicación geográfica y su importancia en la prehistoria, era tan relevante como lo fue Carnuntum en época romana.
Se han obtenido datos particularmente fascinantes sobre la vida en el valle del Traisen durante la Edad del Bronce, hace unos 4000 años. Cerca de Nussdorf, en Franzhausen, se descubrieron los yacimientos funerarios más grandes de Europa Central. Los científicos examinaron más de 2300 tumbas, desenterrando valiosos ajuares funerarios y obteniendo información crucial sobre el modo de vida de los habitantes de aquella época. Los hallazgos más fascinantes se pueden admirar ahora en el Museo Prehistórico de Nussdorf-Traisental.
El Museo Prehistórico también es conocido por su pieza más emblemática: un mamut a tamaño natural, de 33 toneladas, tallado a mano por Thomas Kosma, escultor de Klosterneuburg. La pieza más antigua del museo es un colmillo de mamut, que, con 3,3 metros de longitud, es el más grande encontrado en la Baja Austria. Otro hallazgo destacado es la semilla de uva más antigua jamás descubierta en el valle de Traisen. El Museo Prehistórico exhibe una ampliación de 100 aumentos de esta semilla de uva de arcilla y yeso de 4000 años de antigüedad, lo que demuestra que los habitantes del valle de Traisen valoraban la uva ya en la Edad de Bronce y la utilizaban como ajuar funerario.